31 enero 2015

Esa manía de querer hacer callar a los demás ...

No es la primera vez que a la presidenta se le "sugiere" callarse la boca. En 2008, durante el conflicto con el campo por la resolución 125 -el ilustrador Hermenegildo Sábat desde Clarin- dibujó a Cristina con una cinta en la boca. En ese momento, durante un mensaje por TV, la mandataria dijo que se trataba de un mensaje “cuasi mafioso”. “¿Qué me quieren decir? ¿Qué es lo que no puedo hablar? ¿Qué es lo que no puedo contarle al pueblo argentino?" (ver) Ahora CFK se refirió al vicepresidente de la Asociación de fiscales, Ricardo Sáenz, que la había criticado por opinar sobre la causa que investiga la muerte de Nisman. “Quiero decirle que todos los argentinos somos iguales. Que la libertad de expresión y la libertad de prensa es para los 40 millones, incluida la Presidenta, y no solamente para los que insultan, agravian o descalifican al Gobierno.” (ver)


“Creo que es predemocrático intentar silenciar voces, sobre todo en un mundo que se ha caracterizado cada vez más por mayor pluralidad, por mayor diversidad, por mayor acceso a las redes, por mayor pluralidad en la posibilidad de decir cada uno lo que pensamos. No nos pueden cercenar en la democracia el derecho a expresarnos, no nos pueden sitiar, no me interesa una democracia silenciosa ni silenciada, porque no es democracia. Ya hubo demasiado silencio en este país”, dijo ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su primera aparición pública desde la Casa Rosada (ver)