En la cena en que Milei auguró “quemar en la hoguera a los hijos de puta (periodistas)”, y acusó a La Nación de extorsión, a Techint de coimear a CFK y a Clarín de monopolizar las telecomunicaciones, estaban un altísimo directivo de Techint y un socio fundamental de Clarín en Telecom.
Además había decenas de accionistas y ejecutivos de las principales empresas que pagaron decenas de miles de dólares el cubierto para financiar el sello de Laje y Santiago Caputo.
Y Patricia Bullrich.
Todos aplaudieron la violencia de Milei.
Y mientras, La Nación no para de pedir la reelección de Milei en sus editoriales.
Una cena para gozar la impunidad pornográfica como política de Estado. Por Sebastián Lacunza